La infancia es uno de los capítulos más importantes en la
vida de una persona. Este capítulo será el determinante y dominante
posiblemente hasta que dejas de existir. Hay alguna técnicas como la de sanar
al niño interno que en algunas personas funcionan bien, te hacen regresiones y
en algunas de ellas como en el renacimiento (rebirthing) intentan sanar hasta
las heridas de tu vida fetal e incluso antes de esta, sanar el prenacimiento, o
sea curar de alguna manera tus heridas karmicas. Incluso hay otra que se
denomina técnica metamórfica que pretende lo mismo con diferente metodología.
Se utilizan técnicas de masaje, respiratorias y en algunas
hasta te hipnotizan. Mírame a los ojooooss…. Y chorradas así. He probado todas
y el resultado es que sigo siendo Miope o sea de pequeño no veía nada y por
supuesto no me enteraba de nada. Solo veía masas informes de objetos y cosas de
0 a 7 años, claro 24 dioptrías en cada ojo no es para menos. Venticuatro¡¡¡ el
gato de escayola reparte por si alguien quiere..................................
De pequeño se forma tu memoria celular y yo por aquel
entonces solo veía fantasmas que quedaron anclados oscilando en buena parte de
ellas. Sombras que me aterrorizaban y por asociación yo también debería ser
otro fantasma, así que me cree un mundo interior lleno de sombrías nubes,
fantasmas y algunas voces que debía reconocer por su timbre como la de mis padres.
Supongo que alguien medianamente inteligente se dio cuenta
de esto una vez que llegue al colegio siendo bien pequeño, realmente estaba
aterrorizado, estaba fuera del ámbito familiar y no podía reconocer nada. A mi
madre le recomendaron que me llevara a un psicólogo cosa que por supuesto no
hizo porque su hijo era “perfecto”. Coño de psicólogo si es que no veía¡¡¡
Como era de esperar
me colocaron unas gafas tamaño descomunal, el culo de un vaso antiguo era poco
comparado con esto. Era como una especie de cristal blindado; este se suponía
que debía protegerme de los fantasmas, de las balas y de las sombrías nubes que
había creado. A la par debería ver algo más con aquellas monstruosas gafas.
Pero el daño ya estaba hecho, mis células estaban llenas de bultos informes que
ahora se erigían en personas, aquello creo que me lio aún más.
Las antiparras, aparentemente el remedio para mi escasa
visión, fueron una abominación para mi sistema nervioso, me molestaban, se me
clavaban, eran como un puñetero clavo en la cara, mis orejas se revelaban
causándome una desesperante incomodidad. De esta manera la curación de la
enfermedad visual pasaba por un martirio chino ya que desde los cinco hasta los
18 se encargaron con profundidad de joderme la vida. Malditas ellas.
¿Los niños son muy crueles? Pero qué coño, aquellos niños
eran unos hijos de su puta. No paraban de meterse conmigo.. gafotas, culo vaso,
entre otras marramachadas. Esto unido a los Curas Padres Escolapios de San Antón….
Escuela Pías se llamaban pero de piedad no había nada.. coñoos, me jodieron
bien la vida.
Hoy no me habléis de Catolicismo, por lo menos lo que había
por aquel entonces era auténticamente tremebundo. La Escuela era un horror, un auténtico
martirio.
Tanto los sádicos niños, las aulas, la atmosfera de curas de
clausura, el patético lugar, que mas parecía un gulag ruso que otra cosa, abusos
sexuales y otras lindezas, no hicieron de mi infancia un lecho de rosas. Me uní
al Batallón de los torpes, el gordo, el sordo, el empollón, y alguna criatura más
defectuosa, recuerdo uno al que llamábamos EL MEMO que el pobre estaba metido
en un corsé de acero y cuero, todo su cuerpo estaba rígido como una tabla,
lamentablemente tenía alguna enfermedad de la columna y era un ser bastante
tétrico.
Éramos la diana de todo el mundo, a mí me escupieron, me
pegaron, se reían de mi constantemente y algunas cosas demasiado terribles como
para poder contarlas aquí sin haber tomado un par de ansiolíticos, por todo ello renegué de los curas, de los
niños, de las gafas y del mundo. Pero todas estas cosas iban a quedar saldadas
pronto pensé, tenía que defenderme del mundo exterior como fuera y pagando el
precio que tuviera que pagar.
Mira como es tu vida ahora y piensa en tu niñez,,,, esta te perseguirá
siempre donde quiera que vayas, las heridas se sanan pero las cicatrices
siempre quedan a no ser que te compres un cuerpo nuevo. Yo vendo el mío
baratito casi de saldo, pero creo que ya no vale ni como donación no sea
envenene a alguien. Hagas los que hagas y uses las técnicas que uses siempre
quedaran marcas imperecederas, por lo tanto lo mejor es relajarse y supongo que
perdonar y olvidar. Pero coñoos yo quería ¡!!!!!Venganza¡¡¡¡¡¡¡¡
Como ya no estaba dispuesto a que me tocaran mas las pelotas me propuse ponerme fuerte y una vez terminado
por los pelos el bachiller y habiendo encontrado un tétrico trabajo que me
proporciono algo de dinero me compre unas lentillas y me dispuse a aprender
Karate y Kung fu; al que se pasara le iba a poner firme a base de ostias, pero
el destino tenía otros planes para mi… iba a ser un hombre nuevo….. por los
cojones…….
Aquella época desdichada iba a ser un paseo por el parque
con lo que me venía encima.
Durante toda aquellos tiempos yo era un apasionado de la bicicleta,
era sin duda lo que más me aliviaba todas las tensiones, me calzaba unas
zapatillas de mi hermano que me sobraban por todos lados, me calzaba mis culos
de botella y el aire en la cara y la velocidad me proporcionaban bienestar en
mis carreras en solitario.
Un verano cuando tenía alrededor de 12 años después de un día
de calor y darle a los pedales al llegar a casa comencé a encontrarme mal…
sudaba, no podía respirar, mi corazón latía apresuradamente y quede tirado en
el suelo por horas sin poder moverme y sin saber que hacer. En aquel momento
supe que algo andaba mal con mi cuerpo, pero no le di más importancia hasta que
empecé a practicar karate.
Habían pasado algunos años más y el episodio volvió a
ocurrir durante una clase… me tumbaron me pusieron los pies en una pared y
esperaron a que se me pasara.. Nadie llamo a un médico ni a una ambulancia. La
cuestión es que mi corazón se ponía a 200 pulsaciones por minuto y No se paraba ¡¡¡¡¡¡¡ Una arritmia
galopante golpeaba mi pecho como si un batallón de caballos intentaran
aplastarlo.
¿Quién se atreve a hablarme de sufrimiento? Supongo que solo
aquel que ha sufrido. El resto no puede ni imaginarse lo que es hasta que toca…
e indefectiblemente este llega siempre de una u otra manera.. Hablar de él es
fácil pero cuando llega ¿cómo capeamos con él?
Con 18 añitos me fui solo al médico y este me derivo a un
viejo cardiólogo…. con un
electrocardiograma dictamino en 1979 que estaba muerto. Joder¡¡ pensé… esto se acabó.
Mi querida enfermedad se llamaba SINDROME DE Wolf Parkinson
White. El médico me condeno de por vida, sin ningún tipo de anestesia me dijo:
No puedes hacer nada prácticamente, ni deporte, ni echar un
polvo, no puedes estresarte de ninguna manera… porque cualquier día te mueres. Tan siquiera me receto medicación
alguna. Es el síndrome de la muerte súbita y cualquier día palmas. Y adiooo ahí
se acabó la historia. Investigue un poco por mi cuenta y es una anomalía
eléctrica del corazón que genera una extrasístole o yo que se… la cuestión es
que te puedes morir en cualquier momento, o en el mejor de los casos el corazón
hace un efecto batidora y en vez de impulsar la sangre comienza amasarla,
pudiendo generar trombos a diestro y siniestro y estos colocarse en cualquier
lugar produciendo aplopejias, ceguera, paralisis y otras cosas maravillosas. El
panorama era desolador.
Salí muy contento¡¡¡¡¡ no os podéis imaginar…. Recién
acababa una pesadilla y comenzaba otra. De repente tenía en la cabeza la espada
de Damocles, a partir de ahí cada hora era una hora ganada a la vida. Decidí
encarar la situación divirtiéndome, bebiendo y fumando a saco…pero coño no me moría….
Me agarraba unos pedos hasta perder el conocimiento, solo pensaba en la
futilidad de mi vida, y eche a la mochila mi infancia, mi juventud y mi
enfermedad en un coctel explosivo y tremebundo.
Me sentía encerrado en una caja de metal con un Lobo blanco
hambriento y herido. Este solo hacía que
morderme y arañarme continuamente pero no acababa de matarme, cada día las
heridas eran más sangrantes y poco a poco sus dentelladas se llevaban trozos de
mi carne.
Aquella enfermedad me hizo contraer algunas más, mi mente
era un auténtico disparate cercano a la locura. Por un lado quería vivir, por
otro lado morir.. No podía salir de la caja, era asfixiante y doloroso.
El nombre de este síndrome viene de los tres médicos que lo
descubrieron pero es perfecto para mi relato, Lobo, Parkinson y Blanco……
La caja era fría y estrecha , el lobo salvaje y
extremo…..nunca paraba de moverse de molestarme, no podía moverme, vivía dentro
de una limitación física y mental…… joder y yo me quejaba de los cabrones de
los niños y de mis antiparras. Ahora ya no tenía una tortura exterior, sino
tambien una interior y la verdad es que no se cual es peor.
Supe que mi vida no tenía mucho sentido así que me dedique
durante largo tiempo a malgastarla, nunca me eche novia por miedo a hacerla
daño, claro me iba a morir….no podía dejar viudas, ni novias llorosas en el
planeta, tampoco estudie casi nada… y mis relaciones con los demás quedaron
bastante truncadas, debido a aquel galimatías que solo Dios y yo podíamos
comprender, cuando se está sufriendo nadie puede comprender que es lo que
realmente te pasa y yo tampoco soy amigo de dar demasiadas explicaciones.
Todos y cada uno llevamos un síndrome de menor o mayor calibre, algunos son físicos y otros
mentales o quizá un compendio de ambos. Todos convivimos con un lobo herido que
nos quiere destrozar la vida, esto en gruesas palabras se llama EGO. La suma de
nuestro Karma, todas las zonas oscuras del físico y la mente, en algunos se manifiestan
más y en otros menos pero todos indudablemente tenemos uno, cuyo único
propósito es nuestra propia muerte.
Un buen día harto de luchar conmigo mismo y cercano a los 25
años, sumido en una tremenda desesperación pedí ayuda al infinito, al universo,
a dios y al Pato Lucas, estos debían
estar de vacaciones o de viaje porque hasta muchos años después no recibí contestación,
pero cuando estas llegaron, me proporcionaron métodos para resolver estos asuntos siempre a
través de personas sencillas y que ya
habían pasado por situaciones traumáticas y estos me llenaron la cabeza de
esperanza, de sensaciones positivas y de espiritualidad.
Solo a través de algo superior a mí pude empezar a ver con
claridad, aunque seguía siendo miope. Comencé a ver ráfagas de luz entre tantas
tinieblas, mi ego comenzó a desinflarse, deje de luchar conmigo mismo y con los
demás. Al menos por ratos.
De repente comprendí que el Pato Lucas caminaba conmigo y
que si iba de su mano no caería del todo a un precipicio.
Me costó alrededor de
3 años volver a una relativa normalidad. Trabajo duro para alguien desahuciado
en muchos sentidos. El lobo se vestía de muchas formas para no parar de
molestarme pero siempre quede agarrado a una nueva Fe que había crecido en mi interior. Pasará lo que pasara
tenía que agarrarme a algo, y este algo para mí es un auténtico misterio aun
hoy en día. Solo sé que a veces hace cuac cuac y se manifiesta de formas
inverosímiles. El también tiene una capacidad asombrosa para disfrazarse….. Pero
no es el lobo y eso ya es mucho.
Por aquel entonces alguien me dijo que escribiera un mapa
del tesoro, que escribiera todas y cada una de las cosas que yo quería en la vida
y me dijeron que tuviera FE o que abriera las puertas para tenerla.
Claro yo escribí cosas imposibles y comencé:
Querido Pato Lucas…..
Quiero un corazón
nuevo, unos ojos nuevos, un trabajo bueno, un apartamento en frente de la
playa, dejar de destruirme, trabajar en la mejor Discoteca y unas chicas
preciosas con pitones exuberantes.
Al tiempo que escribía estas PETICIONES, yo me descojonaba
vivo. Todas estas cosas eran IMPOSIBLES,
yo tenía una mínima FE, y además el PATO
LUCAS no existe.
Pero con veinticinco años comencé a creer…… ¿quizá haya
alguna posibilidad?¿ Porque no? ¿Acaso tenía otro camino más que esta nueva
aventura con un Pato juguetón? No me solté mucho de su mano y me deje llevar,
aunque muchas otras veces me iba a jugar con el lobo…y claro con el Lobo,
jugara a lo que jugara siempre salía perdiendo y dañado.(Si sigues los dictados
de tu ego tarde o temprano te verás involucrado en muchos problemas)
¿Dónde me iba a
llevar? No lo sé, ni tan siquiera hoy en día lo sé, pero sigo cogido de su mano
por si acaso me descarrío y me voy de nuevo a la sima angustiosa con el Lobo
cabron.
Con los años se dieron todas las circunstancias y
condiciones para que mi mapa del tesoro se fuera cumpliendo. Una frase, un
contacto, una llamada de teléfono un viaje, cosas inverosímiles fueron
sucediendo y yo empecé casi por milagro a tachar en el cuadernillo las cosas
que se habían transformado en realidad. La magia empezó a funcionar.
El lobo con en el tiempo se fue relajando encontré un
trabajo estupendo donde la creatividad, y la fantasía iban de la mano, conocí
una chica maravillosa y “por casualidad” a través de un contacto que me
proporciono me operaron los ojos insertándome lentes intraoculares…. (El primer
día sin gafas fue como ver a Dios )
Aquello pintaba muy bien. La chica era un bellezón , alegre,
dinámica, optimista y bastante loca. De repente todo se iba colocando. El hecho
de poder ver perfectamente sin gafas, tener una novia modelo y un trabajo en la
mejor discoteca de Madrid me revoluciono y me hizo por un tiempo ser muy feliz;
era un tio cotizado al alza aunque siempre algo conflictivo….
Pero todo se acaba siempre, nada permanece y aquello también
se fue diluyendo con el tiempo. La felicidad no es para siempre a veces se
asoma nos invita y nos hace disfrutar pero está siempre viene acompañada de un
sufrimiento posterior. Así funciona la vida, estaciones impermanentes en todos
los sentidos.
Pero mi mapa del tesoro se iba completando…. El Pato Lucas
debía andar por allí.
Transcurrieron unos años estupendos, después de que mi
relación hiciera aguas me independice y comencé a indagar en los misterios del
alma y la mente humana, uniéndome aunque siempre de forma independiente a
grupos de cierto corte espiritual. Tenía un relativo éxito mundano y encima cierta
vida espiritual. ¿Quién podía pedir más?
Tenía mi apartamento, un buen trabajo, independencia y mi
tiempo libre lo dedicaba a hacer cursos de toda índole y adquirí experiencias
dentro de lo que podíamos llamar el mundo paranormal.
Contacte con, chamanes, clarividentes, budismo, y también
algunas cosas que voy a omitir por temor al ridículo o a que me tomen por loco…
conocí variopintas y extrañas escuelas y acontecieron sucesos que me llevaron a tener el claro
convencimiento de que yo, a parte de carne y huesos era alguna cosa más. Por
todo ello también me sumergí en libros de espiritualidad y autoayuda.
Durante años estuve en los entresijos de lo sagrado y lo profano haciendo un coctel
cuyo sabor es difícil de explicar. Es como si me preguntaran a que sabe una
chirimoya, pues sabe… a piñones, a limón, a piña, a canela……pero también tiene
unos pipos grandes por el medio que hacen que comerla sea un poco coñazo. Y es
que la vida no es fácil para nadie, los pipos gordos tambien vienen….. y espera
que alguno no se te atragante..
Se puede decir que tuve experiencias místicas.. y algunas
terriblemente desconcertantes que me han dejado una interjección encima de la
cabeza, esta todavía reside encima de mi,,,,,,
De repente podía adivinar cosas, saber que sentía la gente o
que pensaba, y conocí a personas y entidades en un plano no terrenal… eterico,
astral, o interdimensional…una pasada. Seguramente nada de esto es verdad pero así
es como yo lo sentí en aquellos momentos. Pero lo curioso es que aun hoy en día
sigo percibiendo así y muchas de ellas las sigo negando.
Durante aquellos años simultaneaba mi trabajo en la
Discoteca con otro montando pases de modelos los fines de semana por discotecas
de toda España. Corría 1992 y fuimos a Sevilla a montar un concurso de modelos
en un sitio precioso en aquel momento propiedad del Loco de la Colina.
Previamente ya había tenido aquel invierno un ligero
arrechucho relacionado otra vez con mi corazón no le di demasiado importancia…
pero allí al llegar a Sevilla después del viaje un dia de arduo trabajo y calor
llegue al Hotel y me tumbe en la cama, era verano. Mi corazón latia de nuevo a
200 y tuve la certeza de que me estaba muriendo, me quede dormido y lo deje
pasar, al despertarme por la mañana sabía que tenía que volver a un médico. Habían
pasado desde entonces quince años. Claramente
el Pato Lucas estaba haciendo de las suyas.
Cuando llegue a Madrid con clara conciencia de mi pronta
muerte pedí cita con mi médico de familia y le dije con todo mi desparpajo…
Dra. He estado en Sevilla y creo que me estoy muriendo, he tenido esa
sensación… quizá sea algo relacionado con una enfermedad que me diagnosticaron
llamada Wolf Parkinson White… y ella me contesto ¿ QUE TIENES QUEEE???¿¿¿¿queeeee????...... y
me dijo, coge un taxi ve inmediatamente y te vas al Hospital Francisco Franco
en la calle Dr Esquerdo con esta nota y que te hagan un electro Urgentemente y vuelve inmediatamente.
Y asi hice… a mi vuelta con el electro, abrió el sobre miro
el papelito rayado y se quedó blanca. ¿y cuando te diagnosticaron esto? …. Hace
quince años… ¿y que medicación tomas? Ninguna…
Otro papelito y al día siguiente al cardiólogo,
efectivamente, tenía esta cosa rara. Joder¡¡¡¡….
El cardiólogo me propuso un tratamiento supernovedoso
llamado ablación por cateterismo.¿ Y yo que le iba a decir?,¿ Que no? Me estuvo
explicando extensamente lo que me iban a hacer y en qué consistía esta
enfermedad. Básicamente te queman parte del corazón…..¡¡¡¡poco que tengo y
encima me lo queman¡¡¡¡¡¡¡¡
Así que decidí intervenirme. Para mis adentros a vida o
muerte.
Para no alargar más el relato diré que me metieron en un
quirófano que parecía una nave espacial repleto de pantallas de televisión
colgadas de las paredes y de aparatos, ordenadores y un sinfín de cacharros. Había
6 médicos que me intentaron tranquilizar pero yo no estaba nervioso simplemente
asustado. Esta intervención se realiza sin ningún tipo de anestesia por lo que
fui consciente plenamente de todo lo que ocurría. Me introdujeron por la ingle
un tubo lleno de cables, estos desembocaban en mi corazón y yo lo veía
palpitando en una pantalla y con los cables dentro. Solo pensé en una cosa,
pero no sé porque: Controlar mi respiración.
La mayor parte de
estos cables al parecer son cables de rastreo… buscan la zona anómala por donde
pasa una corriente eléctrica errónea y te van excitando punto por punto todas
las zonas del corazón…y así visitaron cuadrante por cuadrante hasta que de repente
en uno de ellos salto la alarma……..mi corazón en perfecto estado de reposo de
repente se puso a 250…alucinante la sensación….también acojonante…. Los médicos
me iban explicando paso por paso. Y ahora amigo te vamos a electrofulgurar , Joder
con la palabreja… y con otro de los cables, el destinado para ese fin me
abrasaron la cuadricula errónea. Comencé a desvanecerme e invirtieron la
camilla poniéndome cabeza abajo…
Al año me dieron de alta, de repente podía hacer deporte,
saltar, bailar, correr, nadar….sin temor alguno a la muerte súbita. No quiero
decir lo mucho que disfrute aquella época de libertad física y mental… aunque
no todo siempre permanece.
Hoy en día procuro hacer un poco de deporte todos los días…y
desde los 33 años, el último del batallón de los torpes, bucea, hace parapente,
motociclismo, patinaje sobre hielo, sobre ruedas, monociclo y alguna locurilla más.
Hoy en dia intento nadar una hora todos los días. Y no echo muchos polvos
porque de momento no tengo con quien (pero esta pedido en una nueva carta a
Lucas.. seguro que me responde….. que no sea muy fea¡¡¡)
Por más difícil, imposible e inalcanzable que parezca algo
hay un Pato Loco que mueve hilos invisibles para que este algo suceda. Solo a
veces nos falta soñar y tener Fe. Si hay algo muy torcido, extraño, tergiversado y aparentemente de
difícil solución, solo tienes que soltar el mando y darle la mano a tu Pato
particular. A veces tarda tiempo, otras veces no será lo más adecuado para ti y
otras veces lo que a ti te parece más adecuado No lo es.
En mi plano del tesoro pedí cosas inalcanzables, imposibles
e inviables. Y matemáticamente y poco a poco se fueron una tras otra
cumpliendo. Tuve corazón y ojos nuevos, apartamento en frente del mar, trabajos
estupendos, épocas maravillosas y otras menos. Pero siempre he creído que
estamos gobernados y protegidos por unas manos invisibles que obran por
nosotros sucesos extraordinarios. A veces las cosas se complican gravemente
surgen enfermedades, contratiempos, dificultades, situaciones que no dependen
de nosotros y no sabemos manejarlas; es entonces cuando la Mágica FE obra por
nosotros.
No dependo de un credo, ni de una sola doctrina, tampoco
creo mucho en mí mismo pero sé que siempre algo obra por mí en las situaciones más
difíciles. Lo he sentido cercano a mi lado. Otras veces el silencio ha sido
tedioso, intenso, abrumador y paralizante.
Sin embargo el Lobo se manifiesta todavía de muchas otras
formas… se vuelve impaciente, temeroso, autodestructivo, es como una especie de
pulso entre los dos…. El pato y el lobo….nuestra zona oscura sigue estando al
acecho golpeándonos en donde más nos duele; la diferencia estriba no en quien
gane o en quien pierda, sino de que lado quieres ponerte.
Elige ahora.
© Fernando Mogin
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