domingo, 7 de junio de 2015

Unos milimetros


Hoy en día tenemos un sentido de la medida bastante preocupante, me refiero a que no tenemos medida y medimos mal.
Desde hace 4 años y medio, lo que suman mucho días estoy preocupado porque no me siento bien ni animicamente, ni física ni nada de lo que acaba en mente. O sea estoy sufriendo sin medida.

Todo comenzó en 2010 con un extraño y molesto pitido en los oídos, cosa bastante insidiosa que nunca desearía a nadie. Lógicamente cuando a alguien le zumban los oídos se va al otorrino y alla que me fui. Los médicos debido a mi edad diagnosticaron simplemente algo llamado hipoacusia, o sea que cuando te haces mayor algunas células del oido se desbaratan otras palman y te quedas con el zumbidito para toda la vida, Lo normal hubiera sido quedarme con el diagnostico y tomar los fármacos que me habían recetado pero a este ruidito empezó a acompañarle una sucesión de sueños y pesadillas de los mas raro. Aquello me sorprendía y a la vez me atemorizaba por lo que seguí de consulta en consulta en busca de una explicación que me convenciera mas, mi intuición me decía que algo no andaba bien.

Comencé una procesión de visitas a médicos, curanderos, sanadores, médicos de medicina alternativa y terapias de toda suerte, algunas completamente inverosímiles.. pero yo seguía encontrándome mal. Un via crucis de medicinas, diagnósticos erroneos, Y sobre todo mucha confusión.Para escribir un libro

El tiempo empezó a correr mas despacio que nunca, empece a aislarme a sentirme cada vez peor y a sentir la incomprensión de todos los que me rodeaban
A todo esto comenzaron  a unirse una serie de interminables síntomas extraños que pueden levantar los pelos a un calvo